El 80% de los defectos de los transformadores son susceptibles de ser causados por el entorno, el 50% debidos a unas condiciones de uso o de instalación erróneas o mal adaptadas y el 30% debidas a una no adecuación del transformador a su entorno. Los transformadores pueden estar sometidos de manera excepcional o cíclica a solicitaciones eléctricas o térmicas no controladas, que aceleran el envejecimiento dieléctrico del aislamiento del transformador. Un aislamiento debilitado provoca incidentes dieléctricos y una pérdida de la función de transformación. Las condiciones de utilización son, por tanto, un factor clave para el correcto funcionamiento del transformador. Por todo ello, el fabricante propone 3 años de garantía adicional (5 años en total) a cambio del compromiso del cliente de que el transformador funcione en condiciones óptimas. Para ello se proporciona un “check-list” que servirá de guía en la revisión de los puntos importantes de su instalación y entorno. Este “check-list” deberá ser devuelto debidamente cumplimentado y firmado por el cliente.